Hay pocos problemas tan breves y tan reveladores. Aquí el infinito no se presenta como algo enorme, sino como algo extrañamente flexible: mover a todos sigue dejando sitio para uno más.

El hotel de Hilbert I

Enunciado

Un hotel tiene infinitas habitaciones numeradas 1, 2, 3, …, y todas están ocupadas.

Llega un huésped nuevo.

¿Es posible alojarlo sin echar a nadie?

Ver solución

Solución

Respuesta: Sí.

Explicación:

Basta con desplazar a cada huésped una habitación hacia delante:

  • el de la 1 pasa a la 2,
  • el de la 2 pasa a la 3,
  • el de la 3 pasa a la 4,
  • y así sucesivamente.

De ese modo nadie se queda sin habitación y la habitación 1 queda libre para el nuevo huésped.

La paradoja aparente surge porque en un hotel finito esta maniobra no funcionaría, pero en uno infinito sí: no existe una “última habitación” que bloquee el corrimiento.